Blog de Sin Tapujos

LA LIPOTUSA

Escrito por sintapujos 13-02-2017 en Pareja. Comentarios (0)

https://www.youtube.com/watch?v=_Hp40uQjnkc&list=PL_TMRT2FMf2XTp9s1tUYD3DnU96aPMiBi&index=3

Todos los que en algún momento hemos pasado por una “tusa” o un despecho sabemos que es la forma más efectiva, pero poco recomendable, de perder peso. Cuando estamos en el desamor nos entregamos a la pena, a morirnos de hambre y las lágrimas se convierten en nuestro único alimento.

Esta huelga inconsciente de hambre se da porque en esos momentos de dolor la vida carece de sentido. No tenemos ánimos para nada, ni para comer. Este estado de tristeza profunda nos suprime el apetito y nos hace perder kilos en forma rápida. Es así, como reducimos medidas, aparecen las ojeras y nos vemos enfermos.

Este comportamiento de ninguna manera es una reacción exagerada, ya que el sentimiento de terminar una relación puede compararse con la muerte de un ser querido, aunque es otra clase de pérdida, genera también un duelo que sólo lo siente quien lo vive.

Cuando estamos despechados no queremos tener contacto con otras personas, nos sumergimos en los recuerdos, revisamos fotos, hacemos seguimientos por las redes sociales y el whatsapp. Actos que acompañamos con mucho llanto, poco alimento, y a veces con alcohol, el responsable que perdamos la dignidad que nos queda, cuando nos da por hacer llamadas o escribir mensajes en la madrugada.

Así como el alcohol es un mal consejero para pasar un desamor, pensar que un clavo saca otro clavo también lo es. Refugiarnos en otros brazos para buscar consuelo o tener sexo por venganza puede percibirse como un verdadero castigo. Cuando estamos en un duelo, el deseo sexual disminuye y nos sentimos anestesiados, es por eso que pensar en tener sexo con otra persona diferente nos angustia.

La buena noticia es que nadie se muere de amor y la tusa no es eterna. Aunque es una etapa difícil, se supera. Sólo necesitamos ocuparnos de nosotros, centrarnos en nuestros proyectos, hacer ejercicio y salir al ruedo nuevamente, pero debemos tener cuidado porque el apetito se recupera así como los kilos perdidos.

Contacto: 
Facebook: Ana Cristina Mallarino/figura pública 
Instgram: @anamallarino
anacristinamallarino@hotmail.com


SEXUALIDAD TEMPRANA

Escrito por sintapujos 10-07-2016 en ADOLESCENCIA. Comentarios (0)


Estudios revelan que en el mundo los jóvenes comienzan a tener sus primeras relaciones sexuales entre los 12 y 13 años. Los mensajes hipersexualizados, la curiosidad y la falta de educación sexual son algunas de las razones por las que inician su vida sexual a edades tempranas.

El sexo ya no es un tabú como en tiempos anteriores, pero la calidad de información que los jóvenes reciben es inadecuada; generalmente, proviene de la pornografía, los medios de información o de sus amigos, que sólo les enseñan una versión reducida de la sexualidad enfocada en lo genital y en el coito .

En la mayoría de los casos, las primeras relaciones de los adolescentes son rápidas, insatisfactorias, sin planeación, ni protección y con absoluto desconocimiento de su cuerpo,  lo que los expone a situaciones de riesgo no sólo físico, sino también emocional.

Sentimientos de vacío, frustración, ira, culpa, problemas de autoestima, depresión, ansiedad, que pueden derivar conductas como alteraciones del sueño, anorexia, bulimia, entre otros, son algunas de las consecuencias emocionales de las primeras experiencias sexuales insatisfactorias. 

Se debe tener en cuenta, que las primeras relaciones sexuales marcan la vida sexual de una persona. Éstas son clave para una vida sexual placentera. Una mala experiencia puede llevar a que en relaciones futuras no se pueda tener un buen desempeño y no se pueda disfrutar a plenitud.

Sin duda alguna, iniciar una vida sexual antes de tener un óptimo desarrollo físico y emocional acarrea graves consecuencias, por lo que se debe tener la preparación emocional adecuada y la capacidad de medir las consecuencias de las acciones, para asumirlas con responsabilidad.


INFIDELIDAD POR VENGANZA

Escrito por sintapujos 10-07-2016 en Pareja. Comentarios (0)


La infidelidad por venganza es uno de los motivos más frecuentes para ser infiel. Una persona despechada puede optar por la infidelidad como una forma de castigar a su pareja, pero no se da cuenta, que sólo se lastima a sí misma.

Las personas que son infieles por motivos de venganza pretenden “equilibrar la balanza”, pagar con la misma moneda a su compañero/a sentimental y sólo buscan revancha.

Pero, la venganza es rabia y agresión, es una conducta retaliativa, que busca reparar algún daño físico o psicológico a través del desquite.

La venganza es una forma de violencia, porque la persona herida no se detendrá hasta no ver el dolor y el sufrimiento del infractor.

Y conseguir satisfacción a través de la destrucción  del otro, es algo cruel, que sólo muestra a una persona lastimada, inmadura y con poca inteligencia emocional.  

Además, pretender restablecer la autoestima lastimada a través de la venganza, es idealista,  porque no es el desquite lo que sana las heridas sino el amor propio.

Ante una infidelidad la mejor alternativa no es buscar compensaciones, ni buscar quedar a mano, sino tomar determinaciones. Tomar la decisión de perdonar o no.

Ser infiel por venganza no arregla las crisis de pareja, sino que por el contrario las agrava, cuando esto sucede, la relación se debilita tanto que es muy fácil que se rompa.

Vengarse por despecho o desamor sólo muestra la incapacidad de toma de decisiones o la cobardía por haber permanecido donde no se debía haber estado.


EROTISMO Y SEXUALIDAD

Escrito por sintapujos 11-02-2016 en Sexualidad. Comentarios (0)


La sexualidad humana se enriquece con el erotismo, que se relaciona con la capacidad de sentir placer y despertarlo en otro. El erotismo está ligado al placer, al deseo, a la atracción y a la motivación sexual.

Es necesario un factor estimulante, divertido, gratificante y excitante, como el placer, para disfrutar de la sexualidad, más allá del coito.

El erotismo se enriquece con la comunicación, al hablar de las fantasías sexuales, de lo que gusta o no, en la intimidad, de los juegos eróticos; así, como al expresar frases de conquista para mantener motivada a la pareja.

De igual forma, realizar cambios en la rutina, preparar veladas románticas, realizar masajes relajantes, adecuar el ambiente, utilizar aromaterapia y comidas sensuales, ayudan a estimular el placer en pareja.

Así mismo, buscar variantes en la forma de besar, que sea creativa y novedosa, besarse por tiempo prolongado, variando el tipo de besos y los ritmos, aumenta la motivación sexual.

Otro factor importante es el pensamiento, el motor del erotismo. Los pensamientos eróticos son los responsables de la activación del deseo sexual y generan una predisposición positiva hacia la sexualidad.

Además, se debe aprovechar el recurso humano de la imaginación, que no tiene límites, para crear juegos eróticos con distintos objetos como dados, cámaras fotográficas, naipes, pitos, plumas, corbatas, etc.

Así, como para variar el guión sexual y las posturas sexuales, probando ritmos y tipos de penetración diferentes, donde cada miembro de la pareja encuentre su momento para sentir placer.


DISFUNCIÓN ERÉCTIL

Escrito por sintapujos 22-01-2016 en Pareja. Comentarios (0)



Es la incapacidad que un hombre tiene para obtener y mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual. Esta disfunción es más común de lo que se piensa, pero pocos hombres buscan ayuda. 

Muchos de ellos prefieren evitar los encuentros sexuales y/o asumir conductas de riesgo como la autoformulación.

Si un hombre presenta dificultades con su erección debe acudir al médico, porque puede ser una manifestación de alguna enfermedad como hipertensión, diabetes, enfermedades neurológicas, problemas hormonales o por la ingesta de algunos fármacos.

Además de ello, es importante asistir a terapia psicológica para descartar depresión, ansiedad, crisis de pareja, incompatibilidad sexual, falta de deseo, ideas erróneas, mitos sexuales, etc.

La mayoría de los hombres se preocupan por su rendimiento sexual, por la calidad y tiempo de sus erecciones, cantidad de eyaculaciones y número de parejas sexuales.

Por lo tanto, también los fracasos en el aspecto sexual pueden influenciar en que se presente esta disfunción y llevar al hombre a que se sienta inferior a los demás, a generar sentimientos de frustración que pueden desencadenar desordenes de ansiedad, depresión y comportamientos hostiles.

La mayoría de los hombres no consultan por pena o ideas machistas, pero la disfunción eréctil tiene manejo sí se combina el tratamiento médico con la terapia psicosexual.