Blog de Sin Tapujos

DISFUNCIÓN ERÉCTIL

Escrito por sintapujos 22-01-2016 en Pareja. Comentarios (0)



Es la incapacidad que un hombre tiene para obtener y mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual. Esta disfunción es más común de lo que se piensa, pero pocos hombres buscan ayuda. 

Muchos de ellos prefieren evitar los encuentros sexuales y/o asumir conductas de riesgo como la autoformulación.

Si un hombre presenta dificultades con su erección debe acudir al médico, porque puede ser una manifestación de alguna enfermedad como hipertensión, diabetes, enfermedades neurológicas, problemas hormonales o por la ingesta de algunos fármacos.

Además de ello, es importante asistir a terapia psicológica para descartar depresión, ansiedad, crisis de pareja, incompatibilidad sexual, falta de deseo, ideas erróneas, mitos sexuales, etc.

La mayoría de los hombres se preocupan por su rendimiento sexual, por la calidad y tiempo de sus erecciones, cantidad de eyaculaciones y número de parejas sexuales.

Por lo tanto, también los fracasos en el aspecto sexual pueden influenciar en que se presente esta disfunción y llevar al hombre a que se sienta inferior a los demás, a generar sentimientos de frustración que pueden desencadenar desordenes de ansiedad, depresión y comportamientos hostiles.

La mayoría de los hombres no consultan por pena o ideas machistas, pero la disfunción eréctil tiene manejo sí se combina el tratamiento médico con la terapia psicosexual.


SEXO CON SENTIDO

Escrito por sintapujos 15-01-2016 en Sexualidad humana. Comentarios (0)

La sexualidad es un aspecto importante en la vida de las personas, porque somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos. Una sexualidad plena se disfruta cuando se realiza con sentido y ello se da cuando pasa de ser sólo un acto físico, de desnudar dos cuerpos, a descubrir las almas.

Se convierte en un acto de complicidad entre dos personas que tienen una comunicación abierta, donde existe confianza, respeto y cuidado por sus cuerpos y emociones.

El sexo con sentido se vive cuando se puede expresar abiertamente lo que se siente, piensa, desee, lo que guste o disguste; cuando se puede hablar acerca de las expectativas por la relación, de las ilusiones, de los miedos y las frustraciones que como seres humanos se pueden sentir.

Tener sexo sólo por placer también es válido para las personas que lo deseen, pero quién puede negar la sensación de vacío y soledad que se sienten al llegar a un orgasmo con una persona con la que no existe una conexión emocional. Al terminar, no se quiere ni ver, ni sentir cerca al otro.

La sexualidad debe proporcionar felicidad y no frustración, debe hacernos sentir plenos y realizados.

Debe vivirse como una experiencia de entrega, como un ejercicio de dar y recibir placer, donde cada uno encuentre su momento para disfrutar, pero donde no prime el afán por descargar la tensión sexual, sino por intimar y descubrir al otro en todos los aspectos.