HOMOFOBIA

Escrito por sintapujos 24-11-2015 en Sexualidad. Comentarios (0)



Vivimos en una sociedad que rechaza cualquier relación sentimental o sexual que no sea entre personas de sexos opuestos. Además, usamos términos despectivos y ofensivos en contra de quienes manifiestan una orientación sexual distinta.

Nos han educado con prejuicios homofóbicos, porque como sociedad rechazamos todo lo que es diferente. Pero acaso conocemos qué es el homosexualismo, qué es la orientación sexual y cómo sufren estas personas por tanto rechazo y discriminación?

Primero, debemos de saber que nadie elige ser homosexual. La orientación sexual, la atracción o el deseo que se siente por otro, no es una elección; es algo que se descubre, a veces desde la infancia, pubertad o adolescencia.

Segundo, que ser homosexual no es una enfermedad, un problema o algo que necesite ser cambiado. Más bien el problema es de la sociedad intolerante y de las personas que rechazan cualquier expresión de afecto entre personas del mismo sexo.

No comprendemos que la capacidad de amar es propia del ser humano y que las personas homosexuales se enamoran como lo hace el resto de la gente. Además, la orientación sexual no nos hace mejores o peores personas, y no hay una orientación sexual mejor que otra.

Sólo son expresiones del amor y de la sexualidad. Por lo tanto, hoy día no se habla de una sexualidad, sino de las sexualidades, porque cada persona tiene el derecho a vivir la suya sin que por eso sea rechazado o rotulado de enfermo o depravado.

Tercero, el homosexualismo es una opción de expresar la sexualidad, pero cuántas personas no la asumen por el temor al rechazo y discriminación de sus familiares, amigos, compañeros de trabajo y de la sociedad en general; enfrentando solos miedos, angustias, depresiones, rechazo propio y hasta ideas suicidas.

Considerar la homosexualidad como una alternativa de vida válida es responsabilidad de la sociedad moderna. Enseñemos a nuestros hijos a respetar la diferencia y a las personas tal como son, y a no discriminarlas por su apariencia física o condición social o sexual.